{"id":706,"date":"2026-07-22T23:12:37","date_gmt":"2026-07-22T21:12:37","guid":{"rendered":"https:\/\/jacarandacentrosaludmental.cl\/?p=706"},"modified":"2026-07-22T23:17:17","modified_gmt":"2026-07-22T21:17:17","slug":"el-malestar-no-es-un-error","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jacarandacentrosaludmental.cl\/index.php\/2026\/07\/22\/el-malestar-no-es-un-error\/","title":{"rendered":"El malestar no es un error"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>Por: Ps. Francisco Salinas<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace un tiempo me pas\u00f3 que un paciente consult\u00f3 porque hab\u00eda tenido episodios de conflicto con su pareja, de tal magnitud que no quer\u00eda tenerlos nunca m\u00e1s, esto le llev\u00f3 a querer asistir a psicoterapia. Intrigado le pregunt\u00e9 sobre estos conflictos, me imagin\u00e9 por como me lo plante\u00f3 que se trataban de peleas fuertes, con violencia y graves transgresiones. Lo que me cont\u00f3 fue muy diferente, una vez en una junta con amigos, su pareja hizo referencia a una relaci\u00f3n que hab\u00eda tenido varios a\u00f1os antes de conocer a mi paciente. El haber escuchado esto le gener\u00f3 inseguridad, se pregunt\u00f3 qu\u00e9 podr\u00eda haber tenido esta persona que no tenga \u00e9l, me dijo que noquer\u00eda volver a sentir esto, buscaba tener mejor autoestima. Le plante\u00e9 preguntarle a su pareja esa misma pregunta que \u00e9l se hac\u00eda a s\u00ed mismo, me respondi\u00f3 diciendo que es algo que tiene que ver \u00e9l mismo, no cargar a su pareja con su inseguridad. Estos conflictos hab\u00edan sido los \u00fanicos tres conflictos que hab\u00edan tenido luego de 9 meses de relaci\u00f3n. Como este paciente, muchos consultan pidiendo mejorar en \u00e1reas que no es obvio que est\u00e9n en necesidad de arreglo en primer lugar. El malestar que sentimos \u00bfEs se\u00f1al de algo que exige correcci\u00f3n, o es m\u00e1s bien, causa de un mandato externo que insiste en que siempre se puede estar mejor?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es diferente pensar que alguien est\u00e1 \u201cmal\u201d a que \u201cpuede estar mejor\u201d. El primer enunciado tiene un punto de llegada: se identifica lo que anda mal, se corrige, y ah\u00ed termina el proceso. El segundo no tiene techo. Si el ideal es la mejor versi\u00f3n posible de uno mismo, la eficiencia, la productividad, la felicidad optimizada, entonces no hay una meta que se alcance de una vez y para siempre \u2014 hay una carrera sin l\u00ednea de llegada. Y en esa carrera, cualquier malestar deja de ser parte de la vida para transformarse en una falla a corregir cuanto antes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vale la pena preguntarse si este af\u00e1n por eliminar todo malestar es una novedad o si, m\u00e1s bien, la novedad est\u00e1 en otro lado. Ya en 1930 Freud (1930\/1992) escrib\u00eda El malestar en la cultura: el sufrimiento ps\u00edquico no es un error del sistema sino que es el precio que pagamos por vivir en sociedad. Para Freud no hay cultura sin renuncia a nuestros deseos y necesidades \u2014 todo aquello que la vida en com\u00fan nos exige ceder, todo impulso que no podemos descargar libremente porque hay un otro, una ley, una convivencia que lo impide, deja un resto. Ese resto es malestar. No un malestar que indique que algo sali\u00f3 mal, sino uno que aparece precisamente porque las cosas van como tienen que ir: hay cultura, hay lazo social, y por lo tanto hay costo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta idea contrasta fuertemente con el ideal contempor\u00e1neo de una vida sin fricci\u00f3n, saludable, enfocada en mejorar. Si para Freud el malestar es el precio ineludible de vivir con otros, hoy pareciera que cualquier costo es visto como evitable, como un problema t\u00e9cnico a resolver: la pastilla correcta, la terapia breve correcta, la rutina de autocuidado correcta. La pregunta que surge no es solo \u00ab\u00bfpor qu\u00e9 sufrimos?\u00bb, sino \u00ab\u00bfpor qu\u00e9 asumimos que no deber\u00edamos sufrir?\u00bb \u2014 y esa pregunta, lejos de ser obvia, tiene una historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Basta mirar hacia atr\u00e1s para notar que la idea de que el sufrimiento debe eliminarse a toda costa no siempre fue as\u00ed. En la Edad Media cristiana, el dolor y el sacrificio ocupaban un lugar central en la vida espiritual: el sufrimiento no se combat\u00eda, se ofrec\u00eda. El ayuno, la penitencia, el ascetismo, incluso la enfermedad, pod\u00edan leerse como una forma de <em>imitatio Christi<\/em>, un camino de purificaci\u00f3n y acercamiento a Dios (Le Goff &amp; Truong, 2005). El malestar ten\u00eda, ah\u00ed, un lugar simb\u00f3lico: no era un error a corregir sino un lenguaje, una manera de vincularse con algo m\u00e1s grande que uno mismo. Nada m\u00e1s lejano a la l\u00f3gica actual, donde el sufrimiento no comunica nada \u2014 solo estorba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta forma de darle sentido al malestar no es exclusiva del cristianismo medieval. El estoicismo grecorromano \u2014S\u00e9neca, Epicteto, Marco Aurelio\u2014 no buscaba eliminar el dolor sino transformar la relaci\u00f3n con \u00e9l: no todo depende de nosotros, y la tarea no es no sufrir, sino aprender a discernir qu\u00e9 s\u00ed est\u00e1 en nuestras manos (Epicteto, 1993). El budismo, por su parte, ubica el sufrimiento (dukkha) como la primera de las nobles verdades: no un accidente evitable, sino una condici\u00f3n constitutiva de la existencia, cuya comprensi\u00f3n \u2014no eliminaci\u00f3n inmediata\u2014 es el punto de partida de todo camino espiritual (Rahula, 1959\/2009). En todos estos casos, culturas y \u00e9pocas muy distintas coinciden en algo que hoy resulta casi extra\u00f1o: el malestar ten\u00eda un sentido, un lugar, una funci\u00f3n. No era, sobre todo, algo que deb\u00eda desaparecer con urgencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 cambi\u00f3, entonces? El fil\u00f3sofo Byung-Chul Han (2012) plantea que ya no vivimos bajo la l\u00f3gica disciplinaria del \u00abno puedes\u00bb \u2014la prohibici\u00f3n, el l\u00edmite externo\u2014 sino bajo la l\u00f3gica del rendimiento: un \u00abpuedes\u00bb ilimitado que nos empuja a la autooptimizaci\u00f3n permanente. Ya no hay un otro que nos diga hasta d\u00f3nde llegar; nos exigimos a nosotros mismos, sin freno, creyendo que as\u00ed nos realizamos. El resultado, seg\u00fan Han, no es menos sufrimiento sino agotamiento: un cansancio nuevo, sin enemigo externo, porque el que exige y el que se agota son la misma persona. Ya no hay Dios, ni ley, ni l\u00edmite que sostenga el malestar como parte de algo mayor \u2014 solo queda uno mismo, responsable de estar siempre mejor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo anterior no quiere decir que alguna petici\u00f3n en el espacio de terapia sea m\u00e1s o menos v\u00e1lida que otra, el paciente del principio necesitaba ser validado y ajustar las expectativas de su relaci\u00f3n, su malestar es genuino. Quiere decir que a veces hay que poner en tela de juicio nuestra percepci\u00f3n de aquello que consideramos que necesita arreglo y aquello que no, qu\u00e9 queremos mejorar por un mandato externo y qu\u00e9 es una expresi\u00f3n verdadera de nosotros mismos. A veces es necesario consultar a un psic\u00f3logo para lograr hacer ese trabajo y es por ello que la posici\u00f3n \u00e9tica del profesional es fundamental. El estado de nuestra sociedad nos empuja a querer sanar todo aquello que se ve fuera de norma y a hacerlo de forma individual con libros de autoayuda, ChatGPT o un psic\u00f3logo (qui\u00e9n tendr\u00eda las \u201cherramientas\u201d para solucionarle el problema al paciente). Invito al lector a reflexionar \u00bfLo que le pasa requiere de ayuda? \u00bfQu\u00e9 malestares son \u201cparte de la vida\u201d? \u00bfCu\u00e1les son insoportables? \u00bfPor qu\u00e9?Referencias: ~135 d.C.)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Epicteto. (1993). Enquiridi\u00f3n (P. Ortiz Garc\u00eda, Trad.). Alianza Editorial. (Trabajo original<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Freud, S. (1992). El malestar en la cultura. En Obras completas (V ol. 21, pp. 57-140).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amorrortu. (Trabajo original publicado en 1930)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Han, B.-C. (2012). La sociedad del cansancio. Herder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le Goff, J., &amp; Truong, N. (2005). Une histoire du corps au Moyen \u00c2ge. Liana Levi.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rahula, W. (2009). Lo que el Buda ense\u00f1\u00f3. Kair\u00f3s. (Trabajo original publicado en 1959)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Ps. Francisco Salinas Hace un tiempo me pas\u00f3 que un paciente consult\u00f3 porque hab\u00eda tenido episodios de conflicto con su pareja, de tal magnitud que no quer\u00eda tenerlos nunca m\u00e1s, esto le llev\u00f3 a querer asistir a psicoterapia. 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